Los gremios que representan a los docentes de la UNSJ confirmaron una nueva medida de fuerza para esta semana, en reclamo por el financiamiento universitario y la recomposición salarial. El conflicto también alcanza a los colegios preuniversitarios y profundiza el impacto sobre el calendario académico.
La docencia universitaria volverá a interrumpir sus actividades durante tres días en medio de la disputa que mantiene con el Gobierno nacional por el cumplimiento de la normativa de financiamiento para las universidades y la actualización de los salarios.
En San Juan, tanto SiDUNSJ como ADICUS adhirieron a la medida definida por las conducciones nacionales de Conadu y Conadu Histórica, luego de que el Ejecutivo decidiera recurrir judicialmente la resolución que le había ordenado avanzar con el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
El paro fue establecido para los días 30 de septiembre, 1 y 2 de octubre, por lo que durante esas jornadas no habrá actividad académica en las distintas facultades de la Universidad Nacional de San Juan ni en sus establecimientos preuniversitarios.
La nueva protesta se produce después de que el juez federal Martín Cormick, titular del Juzgado Contencioso Administrativo Federal N°11, intimara al Gobierno nacional a cumplir en un plazo de cinco días con una medida cautelar vinculada al financiamiento universitario. Frente a esa decisión, la administración de Javier Milei anticipó que apelará ante la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal.
Con este nuevo paro, el impacto acumulado sobre las clases en San Juan se acerca a las 40 jornadas perdidas durante el año como consecuencia de las distintas medidas de fuerza realizadas desde el comienzo del ciclo lectivo.
La situación ya había derivado en un reclamo judicial impulsado por padres de estudiantes de los colegios preuniversitarios, preocupados por la cantidad de días de clases afectados por las huelgas docentes.
El conflicto se desarrolla además a pocas semanas de la quinta Marcha Federal Universitaria, prevista para el 15 de octubre, que volverá a reunir reclamos de la comunidad educativa de distintas universidades del país.
Una medida que todavía puede levantarse
Aunque el paro ya fue anunciado, los gremios establecieron una condición para dejarlo sin efecto: que el Gobierno nacional avance con el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y disponga una recomposición salarial antes del inicio de la medida.
La norma había sido aprobada por el Congreso durante 2025 y posteriormente vetada por Milei. El Parlamento insistió con el proyecto y logró ratificarlo con la mayoría especial requerida en ambas cámaras. Sin embargo, el Ejecutivo sostuvo que la legislación no precisaba las fuentes de financiamiento necesarias y suspendió su aplicación, una decisión que terminó derivando en la presentación judicial de las universidades.
Así, las aulas de la UNSJ volverán a quedar vacías durante tres jornadas, mientras continúa abierto el conflicto entre las organizaciones docentes y el Gobierno nacional por los recursos destinados al sistema universitario y la situación salarial del sector.
Una cautelar que puede cambiar el escenario
El punto central ahora está en manos de la Justicia Federal. Junto con el amparo, los padres solicitaron una medida cautelar para garantizar la continuidad de las clases mientras se tramita la cuestión de fondo.
También reclamaron que se establezca un plan de contingencia para recuperar las jornadas y contenidos afectados por las medidas de fuerza realizadas durante el año.
El abogado Mariano Domínguez planteó además que el calendario debe respetar los mínimos legales de días efectivos de clases.
La presentación judicial no determina cómo deberían recuperarse las clases. Ese aspecto quedaría sujeto a las medidas que eventualmente disponga el tribunal y a la organización académica que corresponda a la Universidad.




