-Buenos días. ¿Algo que declarar antes de ingresar al país?
-Me acuesto con mi cuñada.
-¡Que si tiene algo de valor!
-¿Le parece poco decirlo con mi mujer delante?
-Loli, ¿Por qué cada vez que vas al cementerio a ver a tu marido te meas en su tumba?
-Cada uno lo llora por donde más lo extraña.
-Mamá Mamá, quiero que sepas que yo soy Gótica.
-No, hija, Gótica es la catedral de Notre Dame, vos sos sólo una boluda que viste siempre de negro.
-Me voy del Facebook para no volver.
-Anda, boluda, donde más te van a decir “potra”.
-¿Vos crees que hay universos paralelos?
-Claro y para lelas también.
-Hola lindo, soy la que hace spinning en hilo delante de vos en el gimnasio… ¿Me das tu número?
-Ya le he dicho señorita que tengo esposa más de 158.451.541 veces.
-Ester, ¿Cómo vas de la ansiedad?
-Es estrés.
-Estrés, ¿Cómo vas de la ansiedad?
-Yo hice el amor con mi Luis tres veces antes de casarnos. ¿Y vos?
-Yo diez, pero no sabía que se iba a casar con vos.
-Le he puesto “brakets” al niño…
-Ya estamos con los nombres extranjeros, con lo bonito que es José Luis o Antonio.
-Te dejo, estás pelotudo con tu iPhone nuevo.
-¿Pe… pero qué dices Siri?
-¡¡Sara, me llamo Sara!!









